Si entras en casi cualquier ranking de anime, hay una serie que aparece una y otra vez en lo más alto: Fullmetal Alchemist: Brotherhood. Estrenada en 2009 por el estudio Bones, lleva más de una década defendiendo ese puesto. ¿Está sobrevalorada o realmente es tan buena? Spoiler: es tan buena.

De qué va Brotherhood

En un mundo donde la alquimia es una ciencia respetada, los hermanos Edward y Alphonse Elric cometen el mayor tabú: intentan resucitar a su madre muerta. El ritual sale terriblemente mal. Edward pierde una pierna y un brazo; Alphonse pierde todo su cuerpo, y su alma queda atada a una armadura.

A partir de ahí, los hermanos emprenden un viaje para recuperar lo que perdieron buscando la legendaria Piedra Filosofal. Pero lo que parece una aventura personal se va abriendo hasta revelar una conspiración que afecta a toda la nación de Amestris, con militares, alquimistas de Estado y unos enemigos inmortales llamados homúnculos.

Lo mejor: una historia que no desperdicia nada

La gran virtud de Brotherhood es su guion. Adapta el manga completo de Hiromu Arakawa de principio a fin, sin relleno y sin cabos sueltos. Cada personaje secundario tiene su arco, cada misterio tiene su respuesta y cada pieza que se planta al principio acaba importando. Es una clase magistral de construcción narrativa.

A eso se suma un equilibrio asombroso de tonos. La serie pasa de la comedia más tonta a la tragedia más demoledora sin que ninguno de los dos registros chirríe. Hay episodios que te harán reír y otros que se han ganado un lugar entre los momentos más duros y recordados del anime.

Personajes para enmarcar

Ed y Al son protagonistas excelentes, pero lo que eleva la serie es el reparto al completo. El coronel Roy Mustang, la teniente Hawkeye, el carismático Maes Hughes, el justiciero Scar… incluso los villanos están tan bien escritos que entiendes (que no justificas) sus motivaciones. Pocas series consiguen que te importen tantos personajes a la vez.

Y por debajo de todo late un mensaje coherente: el principio del intercambio equivalente, la idea de que todo tiene un precio. No es un adorno; es el eje moral que sostiene cada decisión de la historia.

Lo que conviene saber

Brotherhood es, ante todo, un shonen de acción, y abraza sus convenciones: peleas largas, gritos de determinación y algún momento de poder de la amistad. Si ese registro no es lo tuyo, lo notarás.

También está la eterna duda: ¿Brotherhood o la serie de 2003? La de 2003 se adelantó al manga y tomó un camino propio, más oscuro y melancólico. Brotherhood es la adaptación fiel y completa. Para empezar, recomendamos Brotherhood sin dudarlo; la de 2003 es un complemento fascinante para después.

¿Hace falta ver algo antes?

No. Brotherhood (64 episodios) cuenta la historia entera por sí misma. No necesitas ver la serie de 2003 ni leer el manga antes. Es un punto de entrada perfecto, tanto para quien empieza en el anime como para el veterano que se la haya saltado.

Veredicto

Fullmetal Alchemist: Brotherhood es de visionado obligado. Tiene acción, humor, drama, una trama impecable, un reparto enorme y bien escrito y un final que cierra todo con sentido. Si solo vas a ver un shonen largo en tu vida, que sea este.

Nuestra nota: 10/10. No es perfecta por casualidad: es el resultado de adaptar una gran obra con respeto y oficio. Su puesto en lo más alto de los rankings está más que merecido.