Studio Ghibli: por dónde empezar y en qué orden ver sus películas
13 jun 2026
Pocos nombres en la animación tienen el prestigio de Studio Ghibli. Fundado por Hayao Miyazaki e Isao Takahata, su catálogo combina fantasía, sensibilidad y una artesanía visual difícil de igualar. Si nunca has visto nada suyo, esta guía te ayuda a empezar.
Las imprescindibles
El viaje de Chihiro (2001)
La puerta de entrada perfecta. Una niña atrapada en un mundo de espíritus en una aventura mágica y emocionante. Ganó el Óscar y es, para muchos, la mejor película de animación jamás hecha.
La princesa Mononoke (1997)
Más épica y adulta: un conflicto entre la naturaleza y la industria humana, sin buenos ni malos absolutos. Imprescindible.
Mi vecino Totoro (1988)
Tierna, tranquila y perfecta para ver en familia. El espíritu de Ghibli en su forma más pura.
Para toda la familia
- Kiki: entregas a domicilio — una brujita que se independiza; encantadora.
- El castillo ambulante — fantasía romántica con uno de los mundos más bellos del estudio.
- Ponyo en el acantilado — colorida y juguetona, ideal para los más pequeños.
Las más emocionales
La tumba de las luciérnagas (1988)
Dirigida por Takahata, es una de las películas más devastadoras jamás hechas. Maravillosa, pero prepárate emocionalmente.
El cuento de la princesa Kaguya (2013)
Un estilo visual radicalmente distinto, acuarela en movimiento, y una historia preciosa sobre la vida y sus despedidas.
¿En qué orden verlas?
No hay continuidad entre ellas, así que puedes empezar por donde quieras. Nuestra recomendación:
- El viaje de Chihiro (para enamorarte del estudio).
- Mi vecino Totoro (para entender su corazón).
- La princesa Mononoke (para ver su ambición).
- A partir de ahí, déjate llevar.
El cine de Ghibli no se ve, se siente. Pon una, baja las luces y déjate llevar: es de esas experiencias que no se olvidan.